martes 23 de febrero de 2010

Ŷarás: Liberación de los presos políticos antes de primavera y regreso de los Pasdarán a los cuarteles

(Ŷarás, lunes 21 de febrero) La agencia verde Ŷarás, a la que se vincula con personalidades reformistas, anuncia la puesta en marcha, tras el 31º aniversario de la Revolución Iraní de 1979 y la contención de las protestas “verdes” mediante una panoplia de severas medidas represivas y de intendencia, de nuevas políticas de seguridad por parte de las autoridades de la República Islámica.

LIBERACIÓN DE LOS PRESOS POLÍTICOS

Según la periodista de Ŷarás, que firma como Baharé Azadí, las autoridades pretenden liberar próximamente a los presos políticos en tres fases: 1º) detenidos de modo indiscriminado en las manifestaciones, de los que muchos han sido ya liberados en los últimos días; 2º) activistas estudiantiles y de derechos de la mujer; y 3º) personas destacadas detenidas en los días anteriores a las manifestaciones y condenadas a penas de cárcel de entre 5 y 8 años.

La tercera categoría abarca a dirigentes del Frente de Participación, Moyahedín de la Revolución, el Movimiento de la Libertad, Religioso-Nacionales, Kargozarán, la organización estudiantil Consolidación de la Unidad, y a miembros de asociaciones ciudadanas de defensa de la libertad de prensa, asociación profesional de periodistas, de defensa de presos, etc., para cuyo encarcelamiento, según Ŷarás, no se han aducido motivos consistentes. Estos presos, condenados en procesos sin garantías, son liberados ahora con “permiso carcelario” o con cuantiosas fianzas de entre 500 y 1000 millones de tomanes (500.000 a 1 millón de dólares). La liberación de un número limitado de presos destacados que o bien han escrito cartas abiertas al Líder Supremo o bien fueron detenidos en relación con el difunto ayatolá Montazerí queda por aclarar.

LA PRISIÓN DE EVÍN

La táctica política del régimen consiste en liberar a los presos bajo condición de abandonar toda actividad política, y remitirlos al Tribunal de la Revolución ante la más mínima infracción. De este modo, se reduce la actividad de los partidos legales y las asociaciones de ciudadanos a su mínima expresión desde el acceso al cargo de Líder Supremo de Alí Jameneí; aparte de librarse a la República Islámica del oprobio de los “presos políticos”.

Estas medidas son el resultado de las presiones ejercidas por la opinión pública del interior del país y las asociaciones internacionales de derechos humanos, de recomendaciones hechas por personalidades del régimen a Jameneí, y de la sensación de seguridad por acercarse el país a condiciones normales tras la manifestación del 11 de febrero.

En estas circunstancias, los analistas observan que el régimen, a final de cuentas, ha accedido a la primera reivindicación mínima del movimiento verde: la liberación de los presos políticos. Los reporteros de Ŷarás informan desde distintos puntos de Teherán de que la popularidad de los presos del movimiento entre los ciudadanos de a pie se ha incrementado de modo espectacular, convirtiéndose prácticamente en héroes nacionales. Su liberación constituye un retroceso de las autoridades respecto a sus duras posiciones iniciales.


REGRESO DE LOS PASDARÁN A LOS CUARTELES

El segundo movimiento de que da cuenta Baharé Azadí es la retirada de la Guardia Revolucionaria (G.R., Pasdarán) de la primera línea de acción en la represión de la contestación ciudadana, tras desencuentros recientemente señalados por la misma agencia entre el Comandante General Aziz Yaafarí y el presidente del ejecutivo Mahmud Ahmadineyad en el Consejo de Seguridad Nacional. Los mandos de los Pasdarán parecen estar preocupados por ser su imagen la más empañada por la represión, en beneficio de un Ahmadineyad que no cuenta con tanto apoyo en el seno de esta fuerza.


EL COMANDANTE YAAFARÍ
MOLESTO POR LA GRAN PRESENCIA DE MANIFESTANTES

Ŷarás señala que es tal el poder de la G.R. (político, económico, cibernético, militar) que en cualquier momento puede entrar en acción, como ha hecho durante ocho meses empleándose a fondo en el control del espacio público y sometiendo a su mando al Poder Judicial, Ministerio de Inteligencia, Policía y Ministerio del Interior. Azadí compara el poder de los Pasdarán en Irán con el del ejército en Turquía o Pakistán.

EL LÍDER JAMENEÍ PASA REVISTA A LAS TROPAS

Los intensos contactos con China, Rusia y Corea del Norte han puesto a la disposición de la G.R. la experiencia de esos estados en la represión de sublevaciones urbanas, manifestaciones y movimientos ciudadanos, experiencia puesta en práctica en la represión de las protestas convocadas para el 11 de febrero. En el tipo de violencia empleada en las protestas de la Ashura (6 de diciembre), con embestidas de automóviles de la policía contra los manifestantes o el ataque de múltiples motoristas contra los mismos, así como en la formación de un ejército cibernético se puede distinguir la influencia de métodos rusos y chinos.

COCHE DE POLICÍA POCO ANTES DE CARGAR, ATROPELLAR Y MATAR
A UNA MANIFESTANTE EN LA PLAZA DE VALI ASR

Los Pasdarán proceden ahora a pasar el relevo al Ministerio de Inteligencia, en manos de quien han puesto, en el transcurso de las últimas dos semanas, a todos los presos que custodiaban. Pese a ser el Comandante Yaafarí partidario de la política de puño de hierro, muchos de los mandos de la G.R. no eran partidarios de semejante grado de implicación en las diferencias entre facciones. Reporteros de Ŷarás desplazados a la urbanización del Mártir Mahallatí (que alberga en el norte de Teherán a más de 25.000 efectivos del personal de los Pasdarán) dan noticia de problemas familiares encontrados por muchos responsables del cuerpo, por el descontento que el papel de la G.R. ha suscitado entre sus cónyuges e hijos.

NARGES KALHOR,
HIJA DE UN CONSEJERO DE AHMADINEYAD EXILIADA EN EUROPA

Ŷarás evalúa por tanto este repliegue de los Pasdarán, en parte, como el segundo retroceso del régimen en las últimas semanas frente a la presión de la opinión pública iraní, y en particular de las familias “verdes” de muchos de los mandos de la Guardia Revolucionaria.

Baharé Azadí termina su artículo anunciando un futuro análisis en Ŷarás del papel de Jameneí en relación con estos dos retrocesos del régimen.

jueves 11 de febrero de 2010

A vueltas con los partidarios de Ahmadineyad, campeón anti imperialista

Y yo que sigo sin ver dónde Nazanín Amirián (o cualquier otro que critique los abusos del régimen dictatorial y violentamente represivo que gobierna a Irán) están apoyando una invasión extranjera…

Irán tiene su propio proceso político. No se puede prohibir la crítica al gobierno ni aquí ni en Estados Unidos ni en Irán. Igual que la legislación de excepción “antiterrorista” de “Occidente” preocupa y con mucha razón a los sectores sociales más críticos con los fundamentos de las estructuras de poder, estos deberían poder darse cuenta de que allí se usa la misma técnica de la amenaza “exterior” para cerrar filas, pero de modo mucho más radical. No es ya que un Gara o un Egunkaria estén cerrados, que por supuesto lo están, ¿o cree alguien aquí que el gobierno de Ahmadineyad (en realidad del Líder Supremo Alí Jameneí) permite o permitiría publicaciones de orientación independentista o meramente autonomistas en kurdo, árabe, baluche, turco azerí…? Allí está cerrada, por ejemplo, hasta la página web de la minoría parlamentaria que anteriormente ocupó la “presidencia de la república”: www.parlemannews.ir . Es minoría porque en Irán decide quién se presenta y quién no a las elecciones un “Consejo de Guardianes” de doce miembros controlado por Jameneí. Este consejo avaló la candidatura de Mir Hosein Musaví, que no es ningún outsider. Musaví tampoco reconoce al estado de Israel, ni ha dicho que piense hacerlo nunca. Lo mismo sucede con Karrubí, y también con Mohsén Rezaí, que en un primer momento también se quejó del fraude. Después lo compraron.

Ahmadineyad no es ningún representante de los intereses de la clase obrera, que ha sufrido una inflación brutal de entre el 24 y el 40% debida a su catastrófica política económica, tras disolver el organismo estatal que elaboraba los presupuestos del Estado y haberse dedicado a dar el dinero en metálico a quienes le escribían cartas, como un reyezuelo de tres al cuarto. Después de reprimir a sangre, fuego y balas las protestas pacíficas de la población por el fraude electoral, el cínico de Ahmadineyad se ha jactado públicamente de contar tanto con la opinión de sus conciudadanos que estuvo hablando durante media hora por teléfono de cómo resolver el tráfico de Teherán ¡con un niño de diez años! Ahmadineyad representa a una corriente política que convalida una licenciatura universitaria si uno se sabe el Corán de memoria, y lo anuncia en las vallas publicitarias de las autovías de Teherán, donde la gente conduce marcha atrás durante doscientos metros porque las fuerzas policiales tienen otras cosas más importantes que hacer, como llevar a las muchachas a comisaría si no llevan el pañuelo como deben, o cobrarle doscientos dólares de mordida a quien quiere reunirse a divertirse con sus amigos en una casa con todo cerrado y gruesas cortinas. Con Ahmadineyad han regresado a las ciudades iraníes los apagones de horas durante todo el verano, que los iraníes no recordaban desde la guerra iniciada por Iraq. En el Irán de Ahmadineyad hay miles de obreros con impagos de meses (la telefónica de Shiraz o la azucarera de Haft Tappé son los ejemplos más conocidos), pero los obreros no pueden reclamar nada, y si no que se lo digan a Osanlú, el dirigente obrero que se pudre en la cárcel por organizar la protesta de la compañía de autobuses de Teherán. El primer gobierno de Ahmadineyad ha dispuesto de un 20% de TODA LA RENTA PETROLERA ¡desde que comenzó a venderse el petróleo iraní en 1901! Y sin embargo, ha sido durante su gobierno, mientras desaparecían (según él por una falta de atención en la contabilidad) mil millones de dólares de la renta de 1385 (2006), que mucha gente ha dejado de poder consumir con frecuencia (o ya del todo) lácteos, carne, frutos secos… El segundo gobierno de Ahmadineyad, después del golpe, se propone eliminar los subsidios a los productos de primera necesidad. Y ya desde el primero empezaron a acelerar el proceso de privatizaciones, regalándoles toda la economía del país a los capos de la Guardia Revolucionaria. ¿A alguien le puede extrañar que los iraníes se echen a la calle? Las corrientes de izquierda obrera de Irán no es que apoyen la opción reformista de Musaví, es que llaman a derribar toda la República Islámica. Digo yo que algo conocerán su país, ¿no? ¿O llevan meses jugándose el pellejo en un país donde se tortura en las cárceles con total impunidad, para favorecer a Estados Unidos persiguiendo su derecho a existir? Claro, seguro que si dejan de alimentarse como personas, de pensar y de hablar, y se meten en un agujero para salir solamente con la ropa que les diga el gobierno, el imperialismo será derrotado. También pueden huir como huyen entre 100.000 y 250.000 licenciados a otro país en el que serán extranjeros. Como se escapa uno de una cárcel.